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Luca
Crédito

¿Qué es el factoraje financiero y cuándo conviene usarlo?

El factoraje es una operación en la que una empresa cede sus cuentas por cobrar (sus facturas) a cambio de recibir su importe de forma anticipada, en lugar de esperar a que sus clientes paguen en el plazo pactado. Convierte ventas a crédito en liquidez inmediata y conviene cuando el negocio tiene clientes sólidos pero plazos de cobro largos.

El factoraje financiero (o factoring) permite a una empresa adelantar el cobro de las facturas que les emitió a sus clientes. En lugar de esperar 30, 60 o 90 días a que el cliente pague, la empresa cede esas cuentas por cobrar y recibe su importe de forma anticipada.

En la práctica, sirve para sostener el flujo de efectivo: pagar nómina, comprar inventario o cumplir compromisos sin que los plazos de cobro frenen la operación. Es una herramienta útil para empresas con clientes confiables pero ciclos de cobro largos.

Existen distintas modalidades. En el factoraje con recurso, la empresa mantiene la responsabilidad si el cliente final no paga; en el factoraje sin recurso, ese riesgo se transfiere. Las condiciones específicas dependen de cada operación y entidad.

A diferencia de un crédito tradicional, el factoraje no se basa principalmente en endeudar el balance, sino en activos que la empresa ya tiene: sus facturas por cobrar. Por eso suele ser una opción ágil para liberar liquidez.

Este contenido es informativo y no constituye una oferta vinculante. Las condiciones aplicables se confirman caso por caso.

Preguntas frecuentes

¿El factoraje me endeuda?

El factoraje se estructura sobre tus cuentas por cobrar, no como un préstamo tradicional. El tratamiento específico depende de la modalidad (con o sin recurso) y de cada operación.

Información de carácter informativo; no constituye oferta vinculante.